Opinión - El maravilloso mundo del fotógrafo perseguido
Hace unos pocos dÃas los miembros de altavelocidad.org demostraron cómo los fotógrafos somos asiduamente vilipendiados por el mero hecho de serlo. La historia, que viene de lejos, se resume en pocas palabras: pidieron a la entidad pública ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) una autorización para tomar fotos en una estación a nombre de un terrorista etarra, y se la concedieron.

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